
Con septiembre llega la rutina, los libros nuevos, las mochilas cargadas de ilusiones… y las ganas de cuidar mejor lo que comen nuestros hijos. Apostar por meriendas caseras para niños es apostar por su salud, su energía y su bienestar. En Villa Andévalo lo sabemos bien. Por eso, elaboramos dulces artesanales que no solo encantan a los más pequeños, sino que también tranquilizan a madres y padres.
Frente a los snacks procesados, llenos de aditivos y azúcares refinados, nuestros dulces artesanales destacan por su sencillez: harina, huevos, azúcar, ralladura de limón o canela… y mucho cariño. Magdalenas, bizcochos y rosquillas fritas artesanas son opciones fáciles de llevar al cole, no se deshacen ni manchan, y se conservan perfectamente en un táper o bolsita hermética.
Un par de magdalenas con una botellita de agua o un trozo de bizcocho acompañado de una pieza de fruta pueden convertirse en la merienda perfecta. También puedes preparar pequeñas porciones de rosquillas o dividir el bizcocho en rebanadas individuales. Así, los peques tienen siempre a mano un tentempié delicioso, que alimenta y respeta su ritmo de crecimiento.
Elegir dulces del Andévalo de Huelva para sus meriendas es también una forma de educar el paladar y transmitirles la importancia de una alimentación más natural. En Villa Andévalo defendemos que cuidar lo que comen también es quererlos mejor.
Haz que la vuelta al cole sepa a hogar. No le des más vueltas a la cabeza y organiza sus meriendas sin renunciar al sabor ni a la tradición.






